70. ¡¿Has cruzado los límites con mi hermana, Savino?!
— ¡No vuelvas a hacer eso! ¡Te lo prohíbo!
— Serafina…
— ¡Vete de aquí! ¡No tienes derecho a jugar conmigo de esta forma, mald¡ito cobarde!
— Llámame como quieras, pero escúchame muy bien. No vas a casarte con ese bueno para nada.
Serafina respondió con una risa sin gracia.
— ¿Quién va a impedirlo, tú? No me hagas reír. No tienes las suficientes pelotas para hacerlo. Me casaré con Filippo y no podrás hacer absolutamente nada al respecto.
Savino apretó los puños.
— ¿Y qué harás en la noche de bod