63. Libre para él
Esa misma noche, el doctor les dijo a Marianné y a Remo que podían volver a casa, siempre y cuando acataran sus recomendaciones.
— ¿Estás segura de que quieres ir a la mansión? — le preguntó Remo a Marianné, ya en el auto — No tienes por qué hacerlo ahora.
Pero Marianné estaba decidida a hacerle frente, así que asintió sin dudar.
Remo soltó un suspiro, resignado, y ordenó al chofer que se pusiera en marcha. Florencia ya iba de camino también.
Cuando entraron a la mansión, tomados de la mano, tod