51. Savino besa a Serafina y Remo no llega a su cita con Marianné
— ¿Por qué diablos me lo pones tan difícil siempre, eh? — preguntó en un gruñido, al cabo de un instante; demasiado cerca de sus labios, y provocando que a la hermana de su jefe se le cortara el aliento.
— No debería ser tan difícil — respondió ella después de cortos segundos —. Ah, Savino, si tan solo tú…
— No, no lo digas — la interrumpió, contenido. Sus manos aún puestas en su cintura, ansiando tocar más allá de los límites que podría permitirse a sí mismo.
— ¿Por qué? ¿Por qué no, Savino? Sé