50. Savino se pone celoso de una visita de Serafina
Durante las siguientes dos semanas, Marianné había presentado notables avances. Remo la acompañaba a cada consulta médica sin importar cuan ocupada estuviera y la consentía como nunca a nadie en su vida.
— Volverá en dos días… ¿segura que vas a estar bien? — le preguntó Remo una mañana, ya vestido formalmente para comenzar el día. Una pequeña maleta de mano lo esperaba en la puerta y el auto listo para llevarlo al aeropuerto.
Marianné sonrió con dulzura.
— Me siento perfecta, no tienes por qué p