Una dura decisión que debe tomarse.
Después del desayuno, Christian se cambió de ropa. Una camisa de trabajo un poco descolorida pero limpia, regalo de su amigo del taller. Unos vaqueros desgastados pero todavía presentables. Unas botas que ya mostraban grietas en varios puntos. Se veía como un obrero común. No como un hombre rico. No como un hombre de una belleza perfecta. Pero, para Arabella, Christian lucía diferente. Se veía sumamente atractivo y varonil.
—Christian —llamó Bella mientras él permanecía junto a la puerta princ