Ha cambiado por completo.
Esa tarde, Christian regresó a casa llevando en la mano sebuah bolsa de papel negra que contenía algunos de los platos favoritos de Bella.
La vieja casa de dos pisos parecía más llena de vida que de costumbre. La luz de la sala ya estaba encendida, aunque el sol aún no se había ocultado por completo. La puerta principal permanecía entreabierta, sin el cierre hermético habitual. Desde el interior, se escuchaba a Arabella cantando en voz baja. Era una canción antigua que Christian tidak conocía,