El sacrificio de Christian.
—Christian, ¿de verdad estás bien? —Un compañero mecánico se le acercó. El hombre era un poco más joven que Christian, de complexión delgada dan con un cabello rizado que siempre parecía estar revuelto. Se llamaba Andri. Llevaba trabajando en el taller desde hacía un año, y su rostro ingenuo junto a sus ojos honestos no lograban ocultar su preocupación.
Christian levantó la vista. Sus ojos enrojecidos todavía estaban algo empañados por el sudor que no dejaba de correr por su cara. Intentó esbo