Bella recordó la advertencia de Christian. No le abras la puerta a nadie. Pero también recordó que ya había desobedecido esa orden; que le había abierto a Dominic y que casi cae en la trampa una vez más. No. No se repetiría.
Bella caminó hacia la ventana en lugar de ir hacia la puerta. Su cuerpo pequeño y frágil se pegó a la pared mientras sus dedos, aún algo enrojecidos por el jabón, apartaban un poco la cortina fina y desgastada para asomarse al exterior.
Frente a la puerta, había un hombre