La preparatoria Ashford Falls, la institución donde Lily cursaba sus estudios, figuraba entre los colegios más distinguidos de la ciudad. El patio principal era amplio, poblado de frondosos árboles y pequeños jardines impecablemente cuidados. Los edificios de la escuela, de una arquitectura moderna y elegante, se alzaban con majestuosidad, reflejando el estatus social de los alumnos que allí asistían.
Esa mañana, la atmósfera escolar respiraba vitalidad y dinamismo. Los estudiantes llegaban des