—Luna —Luna alzó los ojos, y notó que Andrey se acercaba esta vez un poco más de la cuenta—. Antes de que te vayas, quiero mostrarte algo, y luego podemos cenar.
Ella parpadeó enseguida, y se levantó asintiendo.
—Está bien. ¿De qué se trata?
—Cierra los ojos.
Luna los abrió más, y su boca se abrió, pero la palma extendida de Andrey hizo que la cerrara de nuevo.
—Confía en mí, cierra los ojos. Quiero mostrarte algo… solo di estas palabras… “Lo permito”
Luna pasó un trago fuerte, su cuerpo tembla