18: No es una obsesión. (Nicola )
Aún podía olerla en mi piel… y todo mi cuerpo reaccionaba a ella.
Eso me irritaba más de lo que estaba dispuesto a admitir.
Tenía que sacarla de mi sistema. Arrancarla de mi cabeza. De mi piel.
Y lo mejor sería buscar a alguien más que lograra hacerlo.
Pero ¿quién?
Tamborileé los dedos sobre mi escritorio con impaciencia. Hacía más o menos un mes había regresado a Inglaterra y ni siquiera me había tomado la molestia de buscar una mujer que me quitara la calentura.
No me iba a follar a Isabela.