Maximus se detuvo y miró a su abuela con una seriedad que le parte a ella el alma. Su nieto lo es todo para ella aunque no lo demuestre, aunque no le de tanto afecto, si no ha demandando mano dura para corregirlo y hacer de él un hombre de bien, lo ama con todo su ser.
—¿Algo más debo saber, señora Livingston?
—No me digas así, soy tu abuela a pesar de los inconvenientes que estén pasando Maximus
—¿Qué es lo que tienes por decirme?— le pregunta y profundiza más su mirada sobre la patriarca.