Ximena
Cuando salió del hospital, mandó a recoger su trasteo, pues su hermana compró una casa en las afueras de la ciudad, donde el aire puro le haría bien al bebé; a ella la llevaban en ambulancia debido a su delicado estado de salud y Emily los guiaba.
—Señor, por aquí no es—, manifestó Emily preocupada porque ella ya conocía muy bien el camino al nuevo hogar.
—Señora, es que vamos por un atajo, hay embotellamiento—, contestó el paramédico.
—Miente, nos estamos dirigiendo al sur y la casa que