James había dormido poco. La madrugada lo había dejado con pensamientos pesados y respuestas que aún no encontraba. A las seis en punto, ya estaba en pie, preparándose para su reunión en Janix. Tenía que llegar puntual. Tenía que seguir funcionando.
Isabelle despertó más tarde. La habitación estaba en silencio, y James ya no estaba. Sobre la mesita, su teléfono vibró con un mensaje:
> *“El chofer está disponible para llevarte a la mansión de tu madre cuando lo solicites.”*
Isabelle lo ley