53. ¿LIBRE O ATADA?
Capítulo cincuenta y tres: ¿Libre o atada?
Al día siguiente Teresa fue despertada por unos toques suaves en su puerta, era Ermini que al mandarla a entrar le explicó:
—Tiene usted visita, signora —Teresa la miró con interrogación, a lo que ella agregó–. Es su madre, acompañada por una chica, muy parecida a usted. Por cierto, el señor está con ellas en este momento, y me pidió que le avisara.
—¡Oh, mi mamá! —exclamó y saltó de la cama corriendo para ponerse presentable y bajar al recibidor.
Alic