54. TE AMO
Capítulo cincuenta y cuatro: Te amo
—¿Aún la ama verdad? —una voz se escuchó de pronto, como si saliera de las sombras y Angelo brincó con sobresalto.
—¡Cielos Malvolio! —profirió una mladici0n por lo bajo—. ¿De dónde diablos saliste? Me vas a matar del susto.
—Disculpe, no fue mi intención —murmuró el guardaespaldas con cierta pena, aunque la verdad era que por lo general se movía por la casa como fantasma, siempre al acecho. Sin embargo, Angelo estaba demasiado distraído en sus pensamientos c