12. UNA BODA MUY DISCRETA
Capítulo doce: Una boda muy discreta.
—Bien, ¿qué piensas? ¿Me sienta bien?
Samantha dejó en el suelo las bolsas y giró sobre sí misma para que Elisa la pudiera ver bien.
—Tu cabello... Te lo has cortado y peinado. Y ese vestido, esos zapatos... Pareces millonaria. ¡Podría no haberte conocido si nos hubiéramos cruzado por la calle!
—¡Perfecto!
—¿De verdad piensas que debes empezar a gastarte el dinero de Mark antes de casarte con él?
—Me encanta gastarme el dinero de Mark. Él se cree que soy un