Ya no te amo.
Eduardo sabía que la estaba lastimando, pero las cosas habían terminado así, por más que él lo había querido evitar.
—No se trata solo de eso —dijo Eduardo—. Deseaba hablar en completa tranquilidad contigo, pero mira cómo han resultado las cosas, Laura, yo te quiero mucho, pero ya no te amo.
Las palabras de Eduardo hicieron eco en la cabeza de Laura.
Una sonrisa amarga adornó su rostro, seis años, y lo único que había conseguido era que el hombre que amaba le saliera con eso.
—Pues lo lamento p