Dahiana.
Estaba tratando de mantener la compostura, hacía ya más de una hora que me encontraba sola en esa habitación.
Las dos mujeres se marcharon, dejándome completamente sola e incómoda.
No sabía cómo terminaría esto, pero debía ser positiva y no dejar que nada de esto me traumara.
Así que, como si de una enferma se tratara, decidí disfrutar de la experiencia. Si lo se debía estar loca, pero ¿qué más podía hacer?
Después de un rato, un hombre de aspecto intimidante ingresó a la habitación. M