Adrian empuña sus manos y su sangre hierve como un volcán queriendo atacar a Grey, pero no se atreve sabiendo su gran poder, sin embargo, su ambición le gana más al terminar aceptando la propuesta sin saber cuáles son las verdaderas intenciones de Adams Grey.
—¿Cuando me darás el dinero?— pregunta colocándose de pie
—tráeme el testamento de mi esposa, tan solo con eso te entrego el dinero, soy un hombre de palabra, pelotas me sobran para ponerte en tu lugar si no cumples con la parte del trato