—¿Qué haces aquí?— Adams la mira con enojo
—quiero que hablemos
—¿Hablar? ¿O vienés a decir más cosas que me duelan? ¿Por qué Adamaris? Yo te abrí las puertas de mi corazón y tú jugaste conmigo
—todo tiene una explicación, yo te amo Adams y jamás haría algo para lastimarte de verdad— Ada camina hacia él
—¡Detente Adamaris! Ni un paso más, porque jamás en mi puta vida me había enamorado de una mujer, por eso el que se enamora pierde, porque yo me enamoré de tí y me has pagado mal, pero no imp