—¡No! ¡Tengo un avión que abordar! ¡Ustedes están equivocados!— Jacobo se angustia —¡Mi familia no se quedará de brazos cruzados!
—guarde silencio señor, pierde el tiempo diciendo incoherencias. En prisión una amiga lo espera
—¿¡Quien!? ¡Imagino que es Sonia, esa bruja es la única asesina! ¡Ahhhhh ya déjenme en paz!— vuelve a intentar escapar, pero es inútil
Por otro lado, Alessandro está en una vieja casa abandonada y como era de esperarse, varios de sus hombres renunciaron, ya que arriesgan