Punto de vista del lector
Alexa no le dijo a Mateo que estaba en el aeropuerto, no porque no quisiera que la recogera, sino porque tenía un plan propio.
Su maleta que arrastró detrás de ella rodó ruidosamente por el suelo de baldosas cuando salió de la terminal, pero apenas se dio cuenta.
Su mente ya estaba atrás años, ensartada fuertemente alrededor de un niño que se había convertido en un hombre a pesar de todo lo que estaba en su contra.
El rostro de Mateo permanecía en sus pensamientos, no como el hombre poderoso que el mundo veía ahora, sino como el niño que había criado, protegido y amado como si fuera suyo.
El viaje en coche a la casa familiar fue silencioso.
A lo largo del camino, ella estaba mirando por la ventana, su reflejo se desenojo contra el cristal.
Cada calle por la que pasaron se sentía familiar, no porque ella hubiera viajado a menudo, sino porque todo en esta ciudad había girado una vez en torno a los padres de Mateo.
Su generosidad, su legado y su confianza.
Desaf