Punto de vista de Julio
El tirón fue suave pero insistente, guiándome de vuelta a mi asiento antes de que pudiera siquiera reaccionar. Mi corazón saltó directamente a mi garganta mientras lo miraba.
"Siéntate", dijo en voz baja.
La palabra no era dura, pero llevaba peso, autoridad y algo que hizo que mi cuerpo obedeciera antes de que mi mente se pusiera al día.
"Mateo..." comencé.
"Dije que no está pasando nada espectacular", continuó, su pulgar rozando ligeramente mi piel donde todavía me sost