Punto de vista de Julio
Tenía miedo por Luis, ya que Mateo era impredecible, así que era difícil saber qué pasaba por su mente.
Mateo acababa de salir de la habitación; su aura persistía como una tormenta que había pasado pero había dejado el aire cargado.
Aún podía sentir el eco de su presencia, la intensidad, la tranquila determinación y la forma en que había llamado la atención sin alzar la voz.
Intentando recomponerme, parpadeé, pero mi mente era una maraña de asombro, confusión y un calor