Punto de vista de Julio
Cuando me negué a irme, Mateo se dirigió a la puerta y la cerró de golpe, haciendo que sintiera una opresión en el pecho.
Al principio, pensé que solo buscaba privacidad, que quería un momento a solas, pero entonces empezó a desvestirse.
Mi presencia era lo de menos. Lenta y deliberadamente, empezó a quitarse la ropa.
Mi respiración se entrecortó antes de poder contenerla y antes de que mi mente pudiera procesar por completo la audacia de sus movimientos.
Cada capa de te