Día de tarea.
Una tarde, mientras Aiden estaba en el aparta-estudio , escuchó el timbre de su teléfono. Era Hendricks, que estaba llamando. Aiden sintió una mezcla de alegría y ansiedad.
—¡Hey! —respondió Aiden, tratando de ocultar su nerviosismo, mientras doblaba su ropa luego de un día de lavadera— saliste temprano que no te vi.
—¡Aiden! Si...tenia algunas cosas que hacer y llegaré tarde hoy tengo algunas materias en la noche, álgebra y aritmética a las 8 de la noche—dijo Hendricks, sonando un poco tenso—.