Cuando pasó la semana, Hendricks regreso a Portofino junto a Aiden y a Lía.
Dos días después los padres de Hendricks los invitaron a cenar. La cena llega a su fin luego de la degustación de muchas delicias, y al final Aiden se retiró primero para llevar a dormir a la niña a su habitación.
—Les preparé una habitación para cada uno—menciona Anusha la madre de Hendricks, mientras pasan a la terraza y se sirven un café.
—Aiden no se siente cómodo durmiendo solo, él se quedará conmigo en mi cuarto.