Lazos inesperados. Capítulo 25: Una mujer cobarde.
La mirada de Eletta se clavó en Paul, con los ojos desorbitados por la incredulidad. Y es que no podía creer que precisamente Paul se hubiese olvidado justamente de la noche en que pasaron juntos y en que habían concebido a su hijo. Sabía que eso no era algo de lo cual pudiera culparlo, sin embargo, no pudo evitar sentirse de cierta manera despreciada.
¿Cómo era posible que él, de entre todas sus recuerdos, hubiera decidido olvidar aquella noche decisiva?
Enseguida su conciencia se abrió paso