Lazos inesperados. Capítulo 15: Pagando las consecuencias.
La rabia de Alexis era un ser vivo, que se abría paso a través de todos sus tendones y encendía sus venas con su ferocidad.
Sus ojos, oscurecidos por la tormenta de emociones, se clavaron en la figura del segundo hermano de Beatriz. Con paso depredador, acortó la distancia que los separaba y, con un rápido movimiento, agarró al hombre por la camisa y lo estampó contra la pared.
—¡Desgraciado! Dime, ¿Dónde está mi hijo? —bramó Alexis, con los puños, apretando la tela de la camisa del hombre co