Capítulo 99: Un descubrimiento.
Eletta, con el corazón encogido por la angustia de su padre, no pudo contenerse y corrió hacia él, dejando a Paul de lado. Acomodó su cuerpo junto al sofá, y acariciando los cabellos de su padre, trató de ofrecer consuelo.
—Papá, hablemos con ella. Disculparte, explícale lo que quisiste decir. Tanya te ama, lo sé. Tal vez si le muestras cuánto lo lamentas...
Alexander levantó la mirada, encontrándose con los ojos suplicantes de su hija. Había un halo de esperanza en ellos que le hizo reconsider