Capítulo 100: Mentira blanca.
Tanya trató de asentir, pero las lágrimas brotaron y fluyeron por sus mejillas sin que pudiera contenerlas. Alexander la envolvió en sus brazos, asegurando el refugio de su abrazo mientras se instalaba por unos segundos un silencio quebradizo entre ellos.
—Llévame a Roma… yo necesito saber si esa gente abusó de mí, necesitamos encontrarlos —dijo con voz entrecortada.
—Piero dio con la mayoría de ellos… —sus palabras fueron interrumpidos por Tanya.
—¿Pero también encontró a las que estaban en e