Capítulo 37: Tras desesperación.
—¡Es un idiota! ¿Qué tengo yo para que salga despavorido como si apestara? —preguntó molesta.
Malcolm se encogió de hombros.
—La verdad es que no lo sé y no me interesa saberlo —respondió con indiferencia.
—¿Pueden llamar a mi padre para que venga por mí? —interrogó.
—Déjame llamar a mi tío y que él lo haga.
De inmediato Malcolm llamó a Alexis, y le hizo saber lo que le estaba pidiendo Eletta.
“Ese hombre es bastante impaciente, resulta que como había pasado una semana, y no le llamamos decidi