Capítulo 104: Batalla final.
—¡Pedazos de imbéciles! ¿Acaso creen que mi gente me traicionaría? ¿O que soy tan idiota pata permitir que todos los de un turno de vigilancia me traicionen? —espetó furioso—, rodeen el lugar, y no los dejen escapar, no debe quedar ni uno de ellos vivos, disparen a matar, porque si no lo hacemos nosotros, les aseguro que ellos si lo harán con nosotros.
La mirada de Piero era de una calma férrea cuando hizo una señal a sus hombres con un gesto seco de la cabeza.
Al instante, el aire a su alrede