Peter la vio nada más entrar. Llevaba un rato observando la puerta. Se levantó de inmediato cuando, acompañada del camarero, llegó hasta él.
-Gracias, Claude. Quizás podrías prepararle uno de tus deliciosos cócteles de champán a la señorita Smith.
-Espero no haberle hecho esperar demasiado, señor Stanton.
-No, no se preocupe- respondió él en un tono agradable y se acomodó relajadamente en su asiento.
Anne envidiaba aquella capacidad para tomarse la situación con calma. Ella estaba tan tensa