Miranda Ferrer
Al día siguiente de la operación, Darién y el señor Álvaro llegan a primera hora juntos, Miranda a despertado y tiene miedo de que hayan hecho una locura de la que puedan arrepentirse.
—Buenos días amor. — Saluda Darién con un ramo de rosas en las manos.
—Por favor dime que no lo mataste. — Suplica Miranda.
—Desafortunadamente no pudimos hacerlo, porque llego la policía. — Le responde su padre, apenas Darién abre la boca.
— ¡Gracias a Dios!— Exclama Miranda
— ¡Miranda ese desgraci