—Localice a Darién, pero no creo que necesite ser rescatado. — Le informa Alexander a Miranda por medio de una llamada
—No, te entiendo. — Balbucea Miranda que ya no le quedan uñas en las manos, se las comió todas a causa de la ansiedad
—Velo por ti misma. — Le responde el director de la cárcel, mostrando fotos de Alma y Darién comiendo juntos en un restaurante…Se ven felices.
Miranda tiembla sus manos no pueden sostener el aparato, parpadea intentando retener las lagrimas, perro es imposible…e