El compromiso fue anunciado y a pocos días de la boda de Miranda, Alexander le pide sin derecho a negativas que lo acompañe a una cena importante, sin ella el es un desconocido.
Ella accede a regañadientes y se viste sin ánimos de llamar la atención pero cuando él la va a buscar apenas la ve le planta un beso en la boca que ella no se espera
Al momento queda sin reacción alguna –Acostúmbrate, depuse que nos casamos no te quitare las manos de encima. — Le aclara, viendo el terror en los ojos de