Miranda entra a la mansión Hill y pasa la tarde consintiendo a su pequeño, no se va hasta muy tarde cuando él está dormido, y ella tiene ganas de llorar al despedirse, le cuesta separarse de él, lo hace depositando un beso en su frente y con lagrimas en los ojos
Darién ve asqueado la escena de Miranda abrazando al viejo Hill y se va a casa ¡Tiene un prometido y sigue viéndose con ese viejo decrepito a escondidas!, apenas llega a casa se encierra en su oficina a beber, hasta que se hace muy tard