Capítulo XVIII: Qué noble de tu parte
La mañana siguiente amaneció con una calma demasiado pulcra, de esas que no anuncian paz sino tormentas cuidadosamente maquilladas. El Hospital Privado Villanueva mantenía su rutina impecable de pasillos silenciosos, enfermeras discretas y puertas que se cerraban sin hacer ruido, como si incluso el sufrimiento tuviera que comportarse con elegancia dentro de aquel edificio. Desde la habitación, Valeria observaba la ciudad a través del ventanal mientras una enfermera terminaba de cambiarle el vend