Durante varios segundos después de la última revelación de Mariana, nadie habló. El silencio que llenó la sala no era un silencio incómodo ni vacío. Era el tipo de silencio que aparece cuando una verdad demasiado grande acaba de entrar en una habitación y todas las personas presentes necesitan tiempo para encontrarle un lugar dentro de su cabeza. Afuera, el viento movía suavemente las ramas de los árboles que rodeaban la casa. A lo lejos podía escucharse el rumor constante del mar. Dentro de aq