Mundo ficciónIniciar sesiónValeria no respondió durante varios segundos. No porque estuviera procesando las palabras de Mateo, sino porque su cuerpo tardó exactamente ese tiempo en decidir si podía seguir sosteniéndose en pie o si necesitaba el borde de la encimera para no caerse. Se apoyó en la encimera. El café seguía caliente junto a su mano. Eso era lo único concreto disponible en ese







