Mundo ficciónIniciar sesiónIsabella apoyó las manos sobre el borde de concreto de la cornisa y cerró los ojos. El viento golpeaba su vestido oscuro como si la ciudad estuviera intentando arrancarla del borde, y el vacío bajo sus pies tenía esa atracción específica que solo reconoce quien ha estado demasiado cerca de él.
Pensó en Valeria. Pensó en Mateo. Pensó en la







