Capítulo 8; Noticia inesperada.
Entró al bar, habían pocas personas, al menos no tantas como la noche anterior, se sentó a la barra y el bartender la miró para regalarle una sonrisa.
—Vaya, eres tú de nuevo, guapa— dijo en tono animado.
—Hola— le devolvió la sonrisa.
—¿Qué te pongo, preciosura?
—Vino tinto.— dijo de manera amigable, por lo que el hombre poco tardó. en entregarle una copa, ella agradeció y se dispuso a probarla, poco tiempo pasó, antes de que sintiera la mano de alguien en su hombro.
—Hola, Eloise sin apell