Tres días de estricto monitoreo médico pasaron en la suite privada del hospital. El área entera continuaba fuertemente custodiada por los hombres de la Bratva, pero dentro de la habitación, el ambiente tenso se transformó de repente en una marejada de emociones.
Las contracciones comenzaron de madrugada. El equipo de cirujanos y ginecólogos ingresó rápidamente al área médica, preparando todo para la llegada de la pequeña. Anastasia, apretando los dientes con valor mientras el dolor recorría su