¿Quién dijo despedirse? Habían pasado dos días y la incertidumbre de qué había pasado con la pequeña Kitty la tenía en ascuas, sumado a que no había podido dejar de pensar en esos ojos azules; lo había soñado, haciendo que despertara con una sensación en el pecho de angustia, de necesidad de verlo; sin embargo, no tenía explicación para cómo se sentía, Sabía que era absurdo y algo irracional, pero así era y no podía hacer nada en contra de cómo se sentía.
—Hola amor ¿Cómo estás? Disculpa que rec