AURORA.
El comedor estaba en absoluto silencio. Ocupaba la cabecera de la mesa sosteniendo a Christopher con el brazo izquierdo contra mi pecho mientras comía despacio, calculando cada minuto del día. Vladimir leía los informes tácticos en el otro extremo, Lenora estaba a mi derecha y Valery con Vanya devoraban sus platos a los lados. Aurora se había quedado arriba sirviéndoles el desayuno en privado a sus padres tras el impacto de la noche anterior.
—El Consejo confirmó la audiencia privada pa