AURORA
Lenora se acerca a la cama y me toma la mano con firmeza, mirándome directo a los ojos.
—Escúchame, Aurora. Deja de culparte. Ninguna mujer produce leche bajo un ataque de pánico. El bebé va a estar bien con el suero mientras tu cuerpo reacciona. Respira profundo y confía en ti.
Me pego al bebé contra el pecho mientras la enfermera le administra unas gotas de suero con una jeringa pequeña. El llanto de mi hijo se reduce a unos sollozos ahogados, pero el nudo que tengo en la garganta me i