AURORA
Han pasado dos días desde lo que ocurrió con Alfred en el restaurante. Aunque el susto sigue flotando en el aire, me obligo a mantener la cabeza en la boda y en el embarazo.
Estoy sentada a la mesa del comedor principal junto a Valery y Vanya. Sobre la madera hay varias bandejas con degustaciones para el menú del matrimonio: canapés, cortes de carne en salsa de vino, tartaletas y diferentes tipos de ensaladas. Mi mamá, Harola, está a mi lado probando un bocado de salmón ahumado con una s