Entramos dentro de la pensión donde yo me hospedaba, subimos hasta la puerta de mi habitación, la abri entrando mi nona y yo con mi pequeña en brazos. tumbé a mi hija en la cama ya que empezaba a pesar un poquito y estaba muy grande. Cogi el teléfono de la mesita donde estaba marcando el número de teléfono de mi marido, cogiendo mi nona el teléfono para hablar con él.
— Aaron soy nona y estoy escondida con tu mujer, mejor dicho con mi niña, estamos en peligro por favor ¿nos puedes ayudar? — le